28 de septiembre de 2009

Entrar en ella

Por poco que se haga siempre es especial entrar en ella.
Porque es ella la única que saldrá por la puerta que un príncipe dejó abierta para que otro -algún día- derrote a la sangre con racimos de plata sobre sus hombros.
No importa que sean mansos y descastados los toros de la memoria. Ya recibirán su merecido ellos y aquellos que se encargan de hacer infeliz a la dama. Tampoco me preocupa si el genio olvida en alguna parte de su mente -allá a lo lejos, entre arrozales y espuma- la lámpara que nos guía hacia el "eje de la vida sublime" que algunos llamaron peligro. Tarde o temprano será suyo el cetro porque así está escrito. Todo es cuestión de paciencia, de temple...y de ésto último anda sobrado.
Por eso, siempre es especial entrar en ella, pase o no pase nada dentro. Hacerle el amor mientras se duerme, como se quiere a la luna cuando se preña de mar, es el mayor de mis privilegios. Guardar silencio mientras el sainete de la vida se juega en la badana de una montera que cae en el albero, mi plegaria y adoración. Gozarla es vivirla cada vez que la olemos y es el barniz de su madera la mejor pátina que el tiempo puede legar a mis futuros hijos.
Aunque no guste lo que veo, siempre la quiero.
Entrar en ella es mi pecado favorito.

19 de septiembre de 2009

De vuelta a los ruedos.


Antes de nada, quisiera pedir perdón.
Perdón a aquellos que me leéis y a aquellos que se aburrieron esperando en el tendido el natural que nunca llegaba. Perdón a quien apostó por mí porque quizás puso demasiada confianza en quien no debía (no hay mayor decepción que apuntar alto y caer de bruces en albero alisado, con olor a pueblo y a miseria). Perdón, porque es palabra bella, viva, clara, sincera; que nace del corazón para fundirse, entre la boca y el aire, con jirones de aurora en su camino a tus oídos.
Por eso, en este tardío comienzo de curso, quiero pediros perdón por los días que dejé en blanco el libro de mis historias; por haberos hecho perder la curiosidad cada vez pinchábais al enlace de mi blog...perdón por muchas cosas.
Perdón y gracias por reencontrarme. ¡Qué bueno veros de nuevo!

16 de julio de 2009

Soleá de agradecimiento, confianza...y algo de perdón


Arriba, todos me esperan.

(Espero que sean pacientes

porque olvidé la escalera.)

2 de julio de 2009

Mi puesto preferido


Mercado de mi barrio, repleto estás de puestos:
fruterías, pescado, carniceros, de flores…
pero entre todos ellos, me quedo con algunos
que no vocean productos, pasando inadvertidos.
Me embobo y los observo bajo faldas de lino
como si éstas borraran mi imagen de la tierra.

Puestos que no madrugan para ir a la lonja.
Su género se compra bajo las almohadas.
Se vende en poca dosis y en tarros de cristales:
Si se consume mucho, debes guardar reposo.
No es bueno que te vean riendo todo el rato,
jugando con los niños o cantando a los Rollings.
Este mundo de deudas no sabe de sonrisas,
de baile o de mudanza de piel a corto plazo.
Te tomarían por loco, creerán que estás drogado
y terminarán siempre registrando aquel puesto
Que nunca antes lo vimos y nunca antes compramos.
Precintarán su puerta. Cerrado sine die…

Para vender abrazos, amor o compañía,
debes tener primero los papeles en regla.


31 de mayo de 2009

La historia de los perdedores


Dicen que la historia la escriben los vencedores.
Y realmente, no les falta razón a quien afirma esta obviedad. Desde que el mundo es mundo, la "verdad" siempre tuvo un estómago grande y agradecido que se arrimaba al son que más le calentaba. Nunca una victoria fue silenciada, y hubo siempre quien bufoneó por unos mendrugos de clemencia.
Todo rico, poderoso, dictador o sátrapa de turno tuvo entre su corte alguien que ejerció de juglar para su gloria.
Nadie recuerda, sin embargo, aquel que no llegó unos metros más allá, unas milésimas antes o un golpe un poco menos certero que el de su contrincante. Queda en ese olimpo de perdedores quien no hizo un pacto con la suerte y arrancó con sus propios dientes las raíces en la más cruenta lucha.
Sin embargo, esta noche es diferente. Creedme si os digo que he visto, Palmera abajo, la misma bandera -verde y blanca- de aquellos que lloraron alejándose de su tierra. Su gloria de Imperio capituló, mas no su recuerdo. Son sus caras las mismas que las de aquellos patricios que vivieron al lado de un río. Sobre sus cabezas agachadas se atisban laureles de cielos que las golondrinas se encargaron de ir despoblando a golpe de amarguras...son estos niños que veo hoy los mismos que gritaron "campeones" a un equipo sin corona. Faltos de pan, pero llenos de decencia...
Y aunque es cierto que los ganadores son quienes redactan la historia. Hoy, los perdedores, hemos escrito recto con los renglones torcidos de nuestra memoria.

20 de mayo de 2009

El regreso


Regresar siempre tiene una doble cara:
En una tienes el alma abierta, el corazón claro y la sonrisa amplia. En ese caso, es como entrar de nuevo en la cueva de los recuerdos: puedes encontrarlo todo tal y como lo dejaste. En cada esquina te topas con la memoria que te besa dulcemente y notas cómo te engulle la tierra que soñabas pisar.
Pero también, el envés del olvido juega a la ruleta rusa con la bala del ayer. Ves que algo cambia -puede que tú mismo- mientras el metro sigue vomitando huesos en los andenes de la próxima parada; las manos encallecidas, el alma de baja temporal y los ojos hundidos en océnanos de sal te recuerdan sitios por los que antes pasaron otros como tú, incluso con tu mismo nombre.
Y es que es lo que tiene todo regreso: deseas que llegue, pero con los ojos que lo vieron por vez primera.
Hoy regreso más mayor y más cansado, con una nube en la mente que me cuesta apartar...pero al fin regreso...

13 de mayo de 2009

Cosmética política

No voy a entrar en lo que piensa cada uno al respecto. No será hoy, aunque se podría, el debate de discusión la "píldora sí o píldora no". Si se me apura, no haré valoraciones personales sobre la conveniencia de ofrecer este anticonceptivo sin una receta previa a menores de edad. Tampoco hablaré de la falta de comunicación, del sexo sin valores, ese que TODOS alguna vez hemos tenido, de la objeción de conciencia farmacéutica, de la sociedad tan decadente en la que estamos viviendo, de la Conferencia Episcopal, de peperos, de beatos por tradición. No.
Hoy me apetece entrar un poco en la política de gestos que tan acostumbrados nos tienen nuestros dirigentes. Asistimos, pues, a la era de la "cosmética política". Como lo oyen. Esa política que vive de los gestos, de meterte los ideales por los ojos a golpe sacarlo en televisión y que, en realidad, sólo nos sirve para nadar sobre la superficie de las cuestiones. Nos ciegan para que, repitiéndolo, nos acabemos convenciendo de su importancia.
Ocurre con el Ministerio de Igualdad encarnado en Doña Bibiana Aído. Es este un ministerio cosmético: igual nos presenta un video contra la violencia de género (no digo que no sea importante concienciar, pero no hace falta que nos lo cante Huecco para luchar desde el sentido común contra esta lacra) que nos demuestra, previo informe detallado, que la subida de la batata argentina repercute sobre la sociedad machista que no deja que la mujer alcance la plena igualdad. Demasié.
La última, ha sido la aparición estelar de la ministra -que en el fondo es una mandada y sería injusto que recayera sobre ella todas las críticas- en las fotos que rubricaban la aprobación de dar la píldora en las farmacias. Que yo sepa, este asunto compete exclusivamente a Sanidad. Si se me apura, no hubiera estado mal que alguien de Justicia hubiera acompañado a Trinidad Jiménez (al fin y al cabo, se trata de modificar la normativa), pero lo incoherente, absurdo e incluso burlesco de toda la película es ver cómo nos hacen creer, tanto uno como otros -porque aqui no se salva ni Catano el de las Navas- la importancia que tiene algo que en la práctica carece en absoluto.
De mientras, las mujeres, siguen sin gozar de igualdad de oportunidades...y nosotros, nos seguimos haciendo fotos. Vendiendo cosmética al mejor postor.

10 de mayo de 2009

Vacía


Vacía la plaza, con ausencia de miradas, me recuerda en estos días de mayo a una caja que contuvo un regalo.
Miradla desde mi barrio: altanera, gallarda...su blanco empedrado difumina el sol de viejas tardes de gloria y fracaso. En su forma irregular recoge millones de suspiros entrecortados. Es como una amante, vieja y paciente amante, que sabe callar porque se sabe ganadora en la batalla de las sábanas enredadas.
Tras el ocaso, ella se remanga el vestido grana y se recoge el pelo con horquillas de plata. Pausada, porque es veterana en el combate de la vida, se perfuma para ella y bebe del chorro que la Luna le obsequia desde el cielo. Soñando, así, la más bella historia de amor que acabará siempre abriendo la Puerta del Príncipe de sus recuerdos.

28 de abril de 2009

Mi feria particular


No fui uno de esos sevillanos que vibraban con el "alumbrao", ni nunca fui invitado a la noche del "pescaito".No sentía predilección por una u otra atracción y el coche de la escoba, más que miedo, me parecía una tomadura de pelo desde que una vez sorprendí fumando a una de sus temibles brujas. Siempre me dio vergüenza bailar por sevillanas y el perrito piloto iba a parar a las manos de otros niños mientras yo me quedaba mirando atónito las voces estridentes que aquel hombre bigotudo daba al micrófono...
No fui niño de feria, jamás. Si acaso, algún pequeño recuerdo de adolescencia consigue endulzar mis ojos en forma de nube rosa. Puede que salve estos días aquella conversación, una mirada o las ganas de abrazar a una morena que años después decidió poner un océano por medio, entre ella y su pasado...también rescataré alguna imagen de niño, en alguna caseta pública y vestido de gitano. En una mano un batido de fresa y en la otra un bocata de mortadela. Siempre fue la mía una feria de pueblo "chiquetito".
Sin embargo, me gustaría creer que todo no siempre fue así. Por eso, me voy a parapetar en una esquina para ver si llega Pepe el escocés con su rubio sudor de manzanilla, o saldré al encuentro del paseo de los caballos. Quizás tenga suerte y me tope con el altanero peralteo de Cabriola. "¿Que te han dicho que se ha visto a Ava Gadner pasear del brazo de un gallardo torero?, no me extraña. Cuentan las malas lenguas que, en Chicote, no para de empinar el codo. Dicen que él no va con ella en serio, que la quiere para lo que la quiere...desde luego, hay algunos que nacen con una flor en el culo...hablando de flores, ¡ponte un clavel blanco en la solapa, hábrase visto sevillano más poco detalloso...!"
Entre charlas y risas, entre penas maquilladas con brillantina y popelín, voy a acercarme a la "Primitiva amistad" o a la caseta de "Wilfredo el velloso" y, por su puesto sin guardias de seguridad en la puerta, voy a pedir media botella de la Guita y una tortilla de papas llena de albero (cómo no). Dicen que a partir de las doce, vienen desde Lebrija las guardianas más puras del cante por sevillanas más genuíno. Las trae Don Francisco, que el primo es el alcalde del pueblo...
Paseando, muy pausado, al son del pianillo y de las bulerías de las buñoleras, me voy a dejar querer por las sirenas de Morfeo, soñando cómo ellas mismas pintan un cielo de farolillos en el que no haya sitio para chuflas y foreros nuevoseñoritos. Mientras lo hago, con ritmo de seguidilla (7-5-7-5) de la más bella nana, su voz, la de el Pali, dictará el manifiesto que lamenta pero no arroja, como la misma ciudad que soñamos cuando niños, con un batido de fresa en la mano...

13 de abril de 2009

Balance... y cuenta atrás

Como la trasera de un palio alejándose, como la cera baja de la Virgen de regreso al barrio, como las lágrimas que se escurren en las mangas de la camisa...
Como todo eso, como siempre, la Semana Santa del 2009 se nos ha escapado, quedando en nuestras retinas la belleza de lo efímero.
Es hora de acopio de recuerdos, de buscar en nuestros bolsillos las horas perdidas para volverlas a vivir. Toca en nuestros corazones la Marcha Real del regusto experimentado y quema nuestra piel la lenta cera ardida que deja nuestra huella en el suelo.
Mucho, intenso y bueno se ha vivido en estos siete días. Quien me conoce de verdad sabe de lo que hablo. Llevo la talega donde se guardan los caramelos llena de palabras, de imágenes y de enseñanzas. Tengo un maestro que aún me sigue sorprendiendo y que me lleva siempre a la verdad de estos días. Sigue dando en el clavo y me alegro que aún tenga ganas de compartir conmigo el secreto de Sevilla delante de los pasos; (¿sabes que si no fuera por tí tal vez no sería el que hoy soy?).
Y tengo, como no, la suerte de mi mano, la sorpresa inesperada, tus ojos frente a los mios...sabes que quería que estuvieras y has venido sin pedir permiso, como a mi me gusta que lo hagas. Dando sentido a las cosas que me traigo entre manos, esperando que nunca más haya un billete de vuelta sine die...
Ya estamos frente a la puerta y el paso "viene dando jabón". No es necesario hacer sufrir más al costalero y, de cualquier manera, no vamos a estar en la calle. Así que vámonos pá dentro.
Hoy es día de balance y de recuerdos.
Hoy es día de cuenta atrás...